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febrero 02, 2010

ZAPE! ¿11 años más?

Que vaina con este carajo. Definitivamente, le hace falta una zisalla para quitarle a este tipo los tornillos de la silla. No se si entiende que cagarla por 11 años es suficiente, o es que esto es la mitad de la mierda que nos toca por haber pensando alguna vez que este nos podía sacar de lo que, para bien o para mal, era para nuestro criterio, una mierda.
Yo no sé si éste esta conciente de las cosas que ocurren. que hay más muertos aquí que en la guerra. Que hay más desempleo que en la recesión del 30 y que producimos menos que cuando no teníamos pretróleo, es más, ya ni petróleo tenemos.
Lo que me sorprende más es que todos los dias que veo algo en la calle me encuentro con que hay cada vez más protestas de camisas rojas en las dependencia del gobierno, pero eso no sale en los predios chavistas, que no es mentira que ya son bastantes.
Yo no creo que la gente tenga muchas ganas de inventar, pero uno no sabe. La gente es la gente y al final esa es la que vota, y contra el voto de la mayoría es la que cuenta. Vamos a ver si la gente toma conciencia y no se le vaya a atragantar el cerebro con la masa socialista de horario extendido, Amén.

mayo 15, 2008

No puedo negar que me sorprendió la llamada que me hizo mi novia, que triste me comunicaba ya casi a las una de la madrugada que habían matado a Alberto Crisafi, un gran amigo justiciero. El dolor que me causa que una persona como Alberto, un hombre fuerte, serio, trabajadorcísimo, de una moral incólume, muera de la manera como lo mataron.
Lo triste es que hombres como él, entregados a su labor política, a la labor legislativa en el Estado Miranda, habitante del Municipio Sucre, era uno de los principales luchadores con respecto al tema de la inseguridad en el municipio, donde denunciamos, en más de una ocasión, la alarmante situación de la inseguridad en esta ciudad que mata mas gente que cualquier guerra. Hoy matan a Crisafi de tres tiros, precisamente ese fantasma que se llevó a muchos que tratamos de defender y no pudimos.
Lo triste es que un hombre como él, un hombre que dedicó su vida a la gente, un político serio, que respetaba a su gente y a sus contrarios, que siempre estuvo dando la cara por la cada vez más y mejor justicia para la gente, la mano de la muerte le tocó el hombro cuando más falta hacia. Hoy se llevaron a Crisafi: uno de los pocos políticos serios y respetables que ha parido esta patria.
Lo duro de escribir estas palabras, es que con cada una de ellas estoy recordando a un justiciero, a un hombre de honor, a un caballero que siempre estuvo dando la cara por este pais, y que hoy ha quedado una silla vacía en la defensa del ciudadano, que quiere, que merece paz, justicia y libertad. Lo que sé es que así como nos quitaron a un hombre de justicia, nos dieron más coraje para trabajar por un pais que necesita más de nosotros.
Con este pequeño y humilde homenaje, me despido de un verdadero caballero, como quedan pocos. Hasta siempre Crisafi, que tu trabajo no ha terminado, pero aquí estamos para asumirlo.

abril 02, 2008


Yo que hice sucesos lo sé. En este país no hay justicia. Recuerdo, entre tantos casos que se vieron en esos años, el que recuerdo ahora es El monstruo de Los Palos Grandes, y recuerdo ese porque pese a que se mostraba evidente el delito que este hombre había cometido, fue la presión social y la prensa -así lo creo- lo que terminó sentenciando a sujeto, quien contaba con todo el poder de una familia influyente.
Pero en ese caso diría yo que hubo suerte. Sólo hace falta acercarse a la morgue para conocer cientos de casos de personas que nunca obtendrán justicia. De gente que sus familiares fueron asesinados por el hampa y nuestra fiscalía, sea por incompetencia o sencillamente por falta de recursos, no pueden hacer frente a la violencia de nuestro país.
Pero, resulta que en un caso político, precisamente en el del fiscal Danilo Anderson, existe una figura lastimosamente influyente en el caso conocido como Jovanni Vásquez, que no es más que un aprovechador de oficio, un enredador, un mentiroso y para más colmo, protegido por el ex Fiscal General y escudado por los medios de comunicación, algo que no ha pasado con otros personajes, ciertamente influyentes, que se encuentran detenidos, solicitados e incluso, fuera del país. Algunos se encuentran vinculados públicamente con el caso, pero que para bien o para mal, no ha traído mayores consecuencias.
Este sujeto, quien como espanto, no se sabe dónde, no sé ni cómo ni cuándo, apareció diciendo cosas que supuestamente declaró a la Fiscalía (y que hoy en día no se sabe que fue lo que dijo con certeza) y que no se sabe si estaba o no estaba, solo que el no estaba ahí cuando lo agarraron. El asunto es que después de cuatro años, pese a las flores que se echa el propio Fiscal, el caso no se ha resuelto y en gran medida es a causa de un sujeto que se llama Jovanni Vásquez.
No conforme con eso hoy, que se alborota el avispero, este sale que si declara, lo hace desde una embajada si no se le respeta su seguridad. Y yo me pregunto, ¿qué se cree el sujeto ese conocido como Jovanni Vásquez? Cualquier otro mortal citado a tribunales, o asiste o lo buscan con la policía, y si no quiere va preso. Cualquier otro mortal se mama las semanas enteras en las sillas incomodas en los tribunales, se cala el papeleo, se cala el maltrato de la secretaria del tribunal de control y peores en la de juicio y la requisa en la puerta. Se cala el retraso procesal se cala el gestor y el abogado que le quiere quitar sus ahorros para sacarle el muchacho antes de lo previsto. Cualquier otro mortal sufre las amenazas, las llamadas telefónicas de la contraparte, la ofrecedera de dinero y de golpe, los recuerdos de los hijos, de donde estudian y donde comen helado. Se cala la justicia enterita, sin padrinos y sin protección más allá que la reja de su casa.
Y por eso sigo insistiendo que la justicia pasa por la casa. Si el Ministerio Público acepta eso le esta faltando el respeto a toda esa gente que todos los días exige justicia. ¿Y que se cree Jovanni Vásquez? ¿La Tongolele? Porque para vedette, ella.

marzo 11, 2008

Siempre he dicho que ser clase media no era tan malo. Era, en cierto modo, un paseo en góndola pues. Se puede decir que se es responsable de las cosas que la cobijita puede tapar y que cuando algo se sale, pues hay que recoger por un lado para tapar el otro, y ya está, solucionado el problema.

Pero, indico que la cosa no es tan sencilla como dice uno, porque precisamente hay que acotar que el término lo describe a uno muy clarito: clase MEDIA. De esa de la mitad, de esas que todo lo que sientas, pienses o padezcas nunca es entero de principio. Sencillamente, clase media es tener todo a mitad de camino.

Por ejemplo: clase media es un tipo que tiene Direct TV pero sólo en el cuarto principal. Tiene tres carros pero sólo uno sirve. Tiene una casa en El Hatillo, pero en Caicaguana, donde aún no hay luz ni agua y la vaina está a medio terminar. Tiene a los hijos en el San Ignacio, pero no va de luna de miel desde hace 10 años porque eso es prioridad.

Pero que no me estoy quejando. Que quien quiere mostrarse serio en el merequetengue es este que está aquí. Tiene a medias, pero tiene. Tiene sus perolitos, todos remachaditos, pero son suyos, se los sudo con trabajo, se partió el alma, la vida, y el corazón por tener sus cositas y darle cosas medianamente normales a sus hijos y su esposa.

Lástima que esta raza de hombres y mujeres tan maravillosa está en peligro de extinción. Porque hoy, o se es mollejúamente rico de la noche a la mañana a causa de los favores del gobierno, u horrorosamente pobre por la falta de oportunidades y el desprecio de los anteriores. Pero el clase media es el que poco a poco tiene, tiene aspiraciones y decisiones difíciles en la vida, y que aprovecha todas las oportunidades que se le presentan sólo por el hecho de ser clase media.

Yo sí soy de familia honesta, de bachillerato en colegio privado, ucevista, periodista y sobre todas las cosas, clase media.

marzo 05, 2008

El renacer de los cobardes
...y dos


Existen otro tipo de traidores. Están los que desean verte hundidos, de cualquier manera, sin importarle que seas o quien seas. Por ejemplo existen las pretensiones de bien mentado de madre diputado de no sé que ala Luís Tascón de ser alcalde de Caracas, luego que el PSUV prefirió sacarlo de sus filas. Me pregunto yo: ¿será que Tascón no recuerda quién es el y que fue lo que hizo?
Bueno, es común que nos denominen a nosotros traidores a la patria por no estar en el movimiento revolucionario, pero insisto que hubo gente que ni tiempo de eso pudo, porque no conozco ser con hambre que tenga ganas de pelear.
Quien no recuerda a un Tascón y su listita del terror, que produjo nada más y nada menos que cientos de despedidos en PDVSA, empleados públicos y gente brillante que hacia su trabajo como lo necesita este país.
Lo triste es que gracias a labores de una especie de apartheid, este sujeto tuvo la fama insidiosa de un asqueroso asesino, destructor de familias, desmembrador de la sociedad venezolana, y que para colmo de males todavía sigue allí, y su partido le saca el cuerpo y sigue allí. No lo entiendo.
Yo si creo que eso es culpa de los medios: es culpa nuestra. Porque no podemos aguantar una noticia y el tipo era noticia. Una noticia nefasta para muchos venezolanos.
El asunto es que pese a que hizo lo que hizo ahora tiene las santas de lanzarse a candidato a la alcaldía de Libertador. Un traidor a su partido (que me importa un bledo), un traidor al pueblo, un traidor a su cargo como representante, y quien sabe... habría que preguntarle a su madrea que mas es traidor, no merece pisar el suelo por donde pisa, porque es un verdadero traidor.
Es verdad... El pana es un traidor, pero más sucio y arrastrado será el que vote por el.

marzo 04, 2008

El renacer de los cobardes
Parte uno...


El otro día me preguntaban qué es lo que más detesto. Debo decir, con toda seguridad y después de pensarlo seriamente: detesto a los cobardes.
Por ejemplo, yo entiendo que hay que tener cojones para ser un suicida, pero más hay que tenerlos, mucho más, para enfrentarse a la vida con todos su jugueticos. A eso me refiero cuando uno quiere arriesgarse con una muchacha, casarse, tener hijos, ¡que se yo!, hasta divorciarse. Al fin y al cabo, eso también forma parte de la vida, creo.
Pero hay cosas que uno puede justificar. Por ejemplo, uno conoce casos de personas que en algún momento, por razones adversas, tuvieron que salir huyendo de su país. Tengo un amigo que su padre fue un militar golpista en un país latinoamericano. Al fallar, tuvo que recoger a sus familiares y salir disparado a Venezuela. Eso se entiende, aunque no se apoye.
Pero... - aquí es donde me pongo fuerte - aquí hay gente que se fue, que pidió hasta asilo porque decían que eran perseguidos del gobierno. Después son la triste resistencia mayamera de Venezuela. ¿Resistencia por Internet? ¿Resistencia a qué cosa? Nunca lo entendí.
Debo decirlo descarnadamente. ¿y qué pasa con nosotros los que nos quedamos, los desempleados por la otrora lista de Tascón que malamente pretenden olvidar, los que tenemos que calarnos los engaños gobierneros del estado, los que sufrimos como pueblo todas las torpezas de la Venezuela chavista?
Como reportero, como activista político, como ciudadano, he recibido, como muchos, las amenazas del estado y su gente. Y no me he ido.
Miguel Hernández, poeta español, antifranquista, pasó muchos años bajo la sombra de la bota amenazante y no dejó de ser uno de las plumas más resistentes de la revolución antiderechista española. No huyó. Murió en la cárcel. Pero esa es una herida que todavía llora España. No era un cobarde. Pero huir de Venezuela, ¿por el miedo a pelear? ¿Por el miedo a sentirse menos? ¿Por el miedo a qué?
El asunto es que mientras más se van, cada día somos menos los que resistimos. Así no se resiste.

febrero 28, 2008

Desde que soy parte de la comunidad "carrito-por-puesto" he tenido la oportunidad de conocer un mundo desconocido: el del vallenato.
Digamos lo siguiente: ¿Qué vallenato conoce uno? Si acaso alguno del Binomio de Oro, o cuanto mucho algo de Pastor López. Pero más que eso, no mucho. Decir que se conoce algo más que eso sería ya una exageración, más bien.
El vallenato es una parte de la industria cultural que se remite a mi parecer solamente a los carritos. Aquellos asuntos del amor pegostoso, que las muchachas de servicio y niñas de primer año tararean al compás del acordeón, y que a muchos machos machotes ha hecho suspirar, sólo se ven en los carritos. Y no exagero, porque en mi corta memoria no recuerdo otro lugar donde ocurra eso.
Ni hablar de las amigas que cantan a todo gañote la canción, y que entre coro y estribillo cuentan "te acuerdas, te acuerdas, cuando la fiesta esa que conocimos a fulanito", o "el día ese del despecho aquel".
El cuento es que con los años debo decir que casi las reconozco, que sé quién canta qué cosa, así como también reconozco cuando una muchacha canta el despecho sentada en el asiendo de la cocina, o sólo le gusta el osito dormilón. Es más, puedo decir que me sé algunas.
El asunto es que siempre se escucha por ahí eso de la "transculturización", achaque que sólo se le aplica a la "American way of life". ¿Y qué pasa con el "colombian style"? Sí, el que se nos metió en el transporte masivo, que es más fuerte que la propaganda y que la mentira.
Digamos que Goebells tenía medianamente razón. Quizás sea verdad que una mentira repetida mil veces sea verdad. Pero no necesariamente la mentira queda en la cabeza de los incautos, de esos millones que se suben y bajan de los carritos, e innegablemente de nosotros, que ya me sé unas cuantas.
A veces simplemente no te entiendo. Yo, que te conozco, que sé que eres una mujer de lucha, veo que peleas con quien no debes. Sabes, yo siempre me he preguntado qué es lo que buscas lograr con tanto sacrificio y con tanto rollo.
Yo te conozco, Lina, y sí, te he admirado en ocasiones porque pocos tienen los cojones, o los ovarios, según sea el caso, de enfrentarse contra el sistema. Pero en el limbo es muy difícil pelear, Lina, porque en medio de la nada uno no sabe contra quién pelear.

Quieres justicia, chica, quieres la verdad, quieres que te respeten, Lina; pides que vayan contra de Globovisión, que si a ver vamos cierto es que no es santo de tu devoción, pero ¿olvidaste que fue Globo y, en su momento RCTV, el que te dio la tribuna para que te dieras a conocer? Yo lo recuerdo, cariño, donde más de una vez te jodieron los que "están de tu lado", como aquella vez por allá en La Guaira, y si no fuera por Globo y RCTV, no lo estuvieras contando. VTV estaba, pero no saco nada, nadita de nada, Lina.

¿Y qué hacemos con la justicia, qué hacemos con la verdad, qué hacemos con el respeto, qué hacemos con la revolución? Esta revolución que es como la arepita de cebada.

Yo quiero cambio, amiga mía, yo quiero que cuando se formen los peos serios estés tú al frente defendiendo al pueblo, al pueblo que lucha contra el estado opresor, el estado que violenta, al estado que hiere y mata, y que mata de hambre.

Te quiero, Lina, del lado del pueblo, del lado de los justos. Te quiero Lina, de este lado.

febrero 21, 2008

Lo estuvimos pensando. Y no se imaginan lo dificil que ha sido terminar dedecidirlo. Es más, no decidimos nada. Yo insisto, ella duda; en el fondo ella sabe que la razón la tengo acomodada entre los dedos.

Llegó el momento, sea lo que sea eso que la gente llama "el momento". Estiempo de iniciar una vida juntos como cualquiera en su sano juicio debe hacerlo.

Los peros son obvios. Marco... ¿Pero y la plata? ¿Pero para dónde? ¿Pero cómo lo vamos a hacer? Pero Marco... ¿Y si no podemos?

Y... Pienso en la inflacion, pienso en la tasas de interés, pienso en la reconversion monetaria, pienso que no tengo ni cama, pienso en la delincuencia... En fin, pienso en todo esto a lo que desde que entré a un periodiquito me dio la corta gloria juvenil de reportero le he hecho frente a la caotica vida del venezolano.

A eso que todas las mañanas a la 5 le hacemos frente. Sólo hay una respuesta. Este mundo sale adelante con valientes que se dedican a dar el primer paso. De repente no soy el más valiente, pero soy de los que sueña, que quiere y que desea casa, carro, perro y muchachitos en Venezuela.

Y digo, gústele a quien le guste... Si llegamos hasta aquí, ¿por qué nodamos el siguiente paso y ponemos los pies en polvorosa? Polvorosa dulce, quiero decir, llena de canela y azúcar con un poco de leche en el desayuno alas 5 y 12 de la madrugada antes de salir a tomar el metro.

Le digo, el asunto es comenzar, lo demas viene como queramos que venga. Sé que no la convenzo. Pero como dice alguien por ahí, "seguimos en la lucha".

febrero 13, 2008


El reloj comenzó a correr. Ya ruedan los dados por el tablero. Hay fichas buenas, pero las que sobran quieren también su casilla en el juego.

Hoy, en casi todos los espacios políticos, hay más de un candidato. Hoy, unos cuantos harto reconocidos que superaron su fecha de vencimiento, pretenden disfrazar su ambición ególatra con ropajes de legítimas aspiraciones democráticas. Hoy, los que mandan y los que han abandonado su vocación de servicio, pretenden seguir sentados en su silla de mandadores de oficio.

Y se pelean, se insultan, se apestan. Juegan a la destructiva descalificación en lugar de darle a los ciudadanos lo que necesitan y desean. Si me preguntaran, hoy puedo decir con gusto que me importa un bledo lo que hagan, porque se están mirando el ombligo.

Nosotros, los que venimos empujando desde abajo, miramos con los ojos de inmensidad, de revolución cierta, de palabra desnuda, y de sueños construidos con los sueños de nuestros padres y abuelos. Con un título de universidad que aspira futuro. Con unas ganas de ver a todos, por igual, bañados de bienestar, de presente y certeza.

¿Pelea? Sí, pelea para pelear contra la mala gestión, la desidia y la vana palabrería gobiernera. ¿Pelea? Sí, pelea contra aquellos podridos que quieren su tajo de país, sin merecer nada. Pelea, sí. Pelea por un país que queremos, que soñamos, que ansiamos.
Yo tengo, al igual que millones, la esperanza metida en el bolsillo. Sólo queremos mostrarla a nuestros amigos, ustedes, para que se deslumbren con nuestro sueño. ¿Están dispuestos?