diciembre 27, 2007

Un año más... Un año menos... Qué carajo!
Asi como leen, tengo un año más y hemos dejado atras un año menos. Estoy pensando que este año que paso fue el año de la prueba para ver de lo que era capaz yo para empezar a pensar en el futuro. No voy a negar que el nuevo paso por Primero Justicia fue una necesidad, cambiar de oficina, cambiar de equipo (cosa que demo acotar que Jose Antonio y Danielita fueron tremendos pese a que como es normal, tenemos fallas al principio pero luego cuando se le agarra el paso a la cosa... agarrense), cambiar de trabajo, cambiar de casi todas las cosas y sobre todo, liderar un proyecto de comunicaciones como lo fue el partido, fue tremendo trabajo.
De ello debo decir que salir por la puerta grande. Que todo lo que dejamos estaba bien hecho y que cada una de las cosas que hicimos fue para bien del partido. Hoy los muchachos con los que trabajamos tienen un chance real para el año que viene, pero aun nos falta mucho camino por recorrer.
Hoy estoy con mis amigos de nuevo, con una nueva aventura en las manos. Estoy trabajando en El Hatillo con una amigo que siempre tuvo en la cabeza un objetivo, y creemos, todos los que estamos con él, que son posibilidades reales. Pero ese cuento se los contaré mas adelante. No tan adelante como este que estoy escribiendo el dia de hoy que que tenía abandonado a mi blogsito querido (no lo voy a negar... es por culpa del Myspace y del Facebook).
Un comienzo nada nuevo
Bien debemos acotar que este año me trajo unas nuevas sorpresitas. Me trajo una mujer maravillosa que hoy se encuentra a mi lado. Es la mujer con la que hoy pienso hacer el camino que es como es. Yaizi me dio un poco de fe, esa fe que dejamos atrás hace algun tiempo (como referencia pueden leer Feliz Cumpleaños, del año pasado) y que hoy estamos haciendo de nuestra vida algo de futuro. Pero si somos honestos en el asunto... esto no era nada nuevo, era algo que tenía que pasar y que uno le estaba dando largas. Hoy estoy Feliz, eso es lo que importa y es gracias a ella.
La palabra desnuda
Sigo escribiendo cosas con el interés de concretar algo más claro. Considero que las cosas han ido avanzando. La Adivina es uno de los cuentos que me ha dado más dolores de cabeza. tengo muchas ideas en la cabeza para seguir con la historia pero tengo ganas de escribir mucho más sobre eso pero hay otras cosas para seguir. Vamos a ver que pasa. La poesia esta viniendo de nuevo y eso me gusta. Estoy leyendo gente nueva y estoy viendo cosas que pueden concretarse, pero considero que debemos tener algo listo a mediados del año que viene. Por lo pronto estoy haciendo mi trabajo... el trabajo que me da de comer.
En segundo lugar, quiero volver a escribir para afuera. Escribir para las revistas de nuevo. eso es un plan que tengo que concretar a principios de enero. Sería una experiencia interesante, además de un ingreso de plata más.
Políticamente hablando
Bueno aunque esta no es la mejor parte, creo que es importante también. las cosas por este lado de la comarca no van a ir mejor. Se cree que porque ganamos el 2 de diciembre las cosas van a cambiar. Lo que no recuerdan es que nos falta seis años más del tipo, y por lo pronto espero que no se le ocurra a nadie de los cachilapos (si es contigo Ledezma) ocurrirsele la fulana idea de tirarse de nuevo un revocatorio.
Vienen las campañas de alcaldes y gobernadores y es ésta una de las mejores oportunidades que nos podrían venir. Sigo pensando que con las experiencia que tenemos en el tema podemos concretar algunos candidatos ganadores para este año. Creo que es la mejor manera de afrontar el tema, solo que para que esto se concrete debemos hacer el trabajo organizadamente y con la mejor gente... de eso segundo no me preocupo, porque somos los mismos muchachones de siempre, que sabemos hacer las cosas muy muy bien. Sólo toca echarle un cerro de bolas a ver que pasa.
Finalemente la macro política se ve mas turbia de la que fue este año. Considero que aún nos toca a guantar mucho coñazo todavía: Fidel no se muere, la vieja del argentino se cuadra con el tipo muy fuertemente, la vieja chilena se le va a poner dura pero por conveniencia se le cuadra, mismos peos con colombia, Lula y su partido pierde por poquito, correa se afinca, evo la pone y se matan bolivianos con bolivianos, y nosotros... pues seguimos regalando plata, se eleva el gasto público, siguen cerrando empresas, siguen invadiendo haciendas productivas y serias, la inflación se dispara, sube el dolar y la gasolina y no se prende el peo porque somos es pendejos con la "P" grandota. Si, si me preguntan tengo una arrechera tremenda a ese peo de la reconversión monetaria porque si me preguntan la estan cagando de lo lindo. Es sólo una apreciación personal...
El año que viene ¿qué viene?
Por lo pronto, sigo con la idea de querer casa, carro, perro, niños y felidad, todo eso con jardin y todo. Eso lo estoy hablando con mi muchacha. La idea es que el año que viene sea vital para concretar esas cosas para ambos. Quiero que gane mi candidato, para eso hay que trabajar mucho. Quiero poner a rodar el nombre... asi que agarrense que vuelvo a los impresos. Quiero concretar mis proyectos y darle forma a la a ventura que este año me puso en el camino... se llama Yaizi Montilla, la mujer de mi vida.
Se me olvidaba... espero terminar la adivina... ¿tengo el deber de eso no?
Se les quiere... a todos los que siempre leen esto...
Magnificat anima mea Dominum;
Et exultavit spiritus meus in Deo salutari meo,
Quia respexit humilitatem ancillae suae; ecce enim ex hoc beatam me dicent omnes generationes.
Quia fecit mihi magna qui potens est, et sanctum nomen ejus,
Et misericordia ejus a progenie in progenies timentibus eum.
Fecit potentiam brachio suo;
Dispersit superbos mente cordis sui.
Deposuit potentes de sede, et exaltavit humiles.
Esurientes implevit bonis, et divites dimisit inanes.
Sucepit Israel, puerum suum, recordatus misericordiae suae,
Sicut locutus est ad patres nostros,
Abraham et semeni ejus in saecula.
Gloria Patri,
et Filio,
et Spiritui Sancto
Sicut erat in principio, et nunc, et semper, et in saecula saeculorum.
Amen.

octubre 08, 2007

Bueno, hoy por fin tengo la oportunidad de escrbir las cosas que tenía que escribir hace mucho tiempo. Puedo contar muchas cosas que pueden dar mucha risa sobre este asunto, pero es que merece una seriedad diferente. Merece que se le trate como a una dama, porque es mi dama.
El cuento es el siguiente. Tengo descuidado el internet desde hace unas semanas porque tengo novia. Es una dama hermosa, de una simpatía increible, de una belleza evidente, pero sobre todas las cosas, es una mujer que cree en mi, que cree en lo que hago -pese a que obviamente se ladille de los horarios del periodismo-, y que sin duda me acompaña en todo.
Es una mujer que me puede hacer feliz,y yo, obivamente, tengo que echarle un cerro para entregarle un poquito de felicidad de esta que ella ahora me está entregando.
no puedo negarlo, es ironica, capaz de desarmarle el discurso a cualquiera, inclusive a mi pero por suerte ya le estoy cogiendo la caida. Es simpatiquisima, capaz de adaptarse a cualquier situacion. Cocina buenisimo, por lo que me he fajado en enseñarle que mi comida es tambien tremenda opcion, en especial para competir con sus artes. Es trabajadora, no tanto como yo, pero si lo suficiente como para saber que de hambre no me voy a morir (jeje, esto es mentira).
Es aventurera, pero le tienen miedo a las alturas. Es temeraria, pero alergica. Es fuerte, pero con una necesidad imperiosa de acostarse temprano todos los dias que pueda. Es hermosa, aunque ella viva con el cuento ese de que está gordita cuando todo el mundo, inclusive mis amgos que son una plaga, dicen que esta muy chevere.
El cuento es así, conseguí el amor. y esta dando frutos...
Se les quiere...

septiembre 11, 2007

agosto 13, 2007

Iguanas en la piscina
Una creacion audiovisual bastante loca del pana ed... para ustedes... jijiji


junio 07, 2007


Quien conoce la función que tiene la clavícula sabe que es un hueso fundamentalmente necesario del cuerpo. Mi historia para entender lo que es una clavícula comienza así:
Era una tarde de esas en la que ladillados en el colegio nos pusimos con una pelota a patear de aquí para allá. Obvio, necesitamos un poco más, así que como era la costumbre, tomamos por asalto las canchas de fútbol (éramos ya grandes, no había derecho a pataleo). Cañón, un pana que hacia galas de su pata pesada para patear pelotas de lado a lado de la cancha y canillas de oponentes, sacó la pelota desde el área, hacia casi el área contraria, donde se encontraba Alfredo y Roberto, quienes de un salto se jugaron la pelota. Alfredo ganó la pelota, pero del golpe en el aire perdió el equilibrio y cayó de medio lado, justo en el hombro, lo que le partió la clavícula en dos.
El hombro quedó más abajo de lo normal, le colgaba el brazo y no podía moverlo. Así entendimos que coño era la clavícula, y para que servía. También lo que dolía.

Los primeros Libros
Era de noche, y tenía ya varias horas en casa de Sandra. Decía que era peligroso que me fuera a la casa a esa hora, así que amablemente me ofreció una de las habitaciones de la casa para descansar ese día. A la mañana siguiente teníamos que hacer algunas cosas fuera de El Recinto (le decía El Recinto, nunca entendí por que, pero siempre pensé que era una traducción mala de su francés, o una manera de darle caché a una casa en el centro de Caracas).
El aburrimiento me mataba porque mi querida bruja, por más informada que estaba de todo lo que pasaba en el universo, era enemiga acérrima del televisor. Siempre pensé que era por sus obvias artes adivinatorias, pero después descubrí que era porque pese a que la TV le molestaba, el Internet le apasionaba.
También, El Recinto era una gran biblioteca, llena de libros increíbles. Leer los títulos era una cosa de recordar mis investigaciones sobre la magia, la hechicería, la brujería, la adivinación, la astrología, ni hablar de la alquimia y de cuanta cosa tenga que ver con las artes oscuras. De hecho, el atractivo olor a cuero viejo, a páginas roídas, a todas esas cosas que quería saber, eran simplemente maravillosos.
Ataviada de blanco, Sandra entra al cuarto con una vela en la mano, que iluminaba la habitación con un brillo incomprensible. Yo tenía a medio sacar un libro sobre botánica de Paracelso. “Ese es un librito. Es divertido para la gente que quiere empezar a entender estas cosas, pero no me extrañaría para nada que ya lo tuvieras”, dijo con una risa oculta, porque sabía que ya tenía el libro, sólo que me daba curiosidad conocer la edición que ella tenía. “No es la botánica de Paracelso, son sus notas personales”. Mi reacción fue devolverlo a la biblioteca.
Ella saca el libro y aparta una serie de cosas de la mesa de madera que estaba en medio. Lo abre y me muestra los manuscritos. Me recuerda las cosas de la que es capaz la mandrágora, me recuerda las bondades afrodisíacas de la rúcula, los aromas del romero para el amor, pero también me muestra cosas que en el libro editado no existen, como los venenos naturales y plantas inofensivas que pueden causarte la muerte.
Aunque pasamos horas en eso. No hubo ninguna cosa incesante en las notas de Paracelso. Sandra no tenía ningún interés de introducirme a la botánica.
“Ven acá”, me dijo. Y me llevo a una parte de la biblioteca. El dedo largo y delgado empezó a buscar título por título, que siseaba en francés, e iba tomando libros y me los ponía en las manos. Cuando eran ya seis, me pidió que los pusiera en la mesa.
Una ligera brisa entro por la ventana y la dama comenzó a recitar en francés algo que decía más o menos así: “La brujería es solamente una palabra en la boca de los hombres, aquella con la cual se conjura al enemigo espiritual o al enemigo a secas. Los brujos o brujas, no son más que las víctimas propiciatorias de la adversidad. ¿Dónde está, Razón, tu victoria en este mundo de miedos y odio, en el que la Luz aparece solamente con destellos en la noche” pronunció sobre un libro grande y pesado, con la mano derecha elevada a los cielos. La vela se apagó pero era inevitable ver que el pentáculo de la tapa despedía una luz centellante. “La brujería es la hija de las miserias. Es la esperanza de los rebeldes. Es el fruto de la rebelión, maldecido por las Iglesias y por el poder”.
De golpe el libro se abrió con un golpe de viento. “Yo soy hija de Sainte-Sévère-sur-indre, descendiente de la druidesa. Asesinada por los hombres de fe por su poder sobre la naturaleza. No existe índice ni anular que rompa el hechizo de los hijos de la druidesa. No existe ni cántico ni conjuro que me pueda anular. No existe pira que queme mis carnes, porque como dice el gran libro, de barro estoy hecha y en barro me convertiré cuando la voluntad del señor sea cumplida, cuando el Lucífugo tenga el coraje de recibir a esta alma empeñada, cuando la muerte tenga el coraje a cortar el hilo del destino”.
Las palabras brillaban en la noche. Las hojas se convirtieron en una llamarada de fuego blanco, y la ventana se convivió en un vendaval que lanzó los libros de la estantería al suelo.
“Bestias de lana, yo os tomo en nombre de Dios y de la muy Santa y Sagrada Virgen María. Ruego a Dios que el desangramiento que voy a hacer revierta y aproveche a mi voluntad, yo te conjuro para que rompas y quebrantes todos los sortilegios y encantamientos que pudieran haber penetrado en los cuerpos de mi viviente rebaño de bestias de lana, aquí presente ante Dios y ante mí, y que está bajo mi cargo y custodia. En nombre del padre, del hijo y del espíritu Santo y de Juan Bautista y a San Abraham”.
Luego un temblor nos lanzó al suelo y con la mano izquierda, en el piso recitó: “Astarin, Astaroh, que es Bahol, yo te entrego mi rebaño a tu cargo y a tu custodia; y para tu salario yo te daré bestia blanca o negra, la que me plazca. Yo te conjuro, Satarin, para que me las protejas en todo lugar de estos vergeles diciendo Hurlupapin”.
Tomando mi muñeca, recitó: “Señores de las alturas y de los infiernos. Solicito el permiso de las almas y de los hombres para que mi iniciado pueda acceder a los conocimientos de la magia y la hechicería, a los textos secretos de nuestra orden”.
Un fuerte ardor se me presentó en la muñeca. La vela se encendió de nuevo y el viento cesó. Tenía en mi muñeca izquierda una forma de tres puntas.
Sandra miró el sello, soltó una carcajada, y me dijo: “La Triquetra… la trinidad santa: el Padre, el Hijo, y el Espíritu Santo. Indivisibles. Iguales. El círculo es eternidad. Representan Igualdad, Eternidad e indivisibilidad. Nosotros la interpretamos como Virgen, Madre y Anciana. También como vida, muerte y renacer. Las tres fuerzas de la naturaleza: agua, aire y viento”.
En mis manos colocó seis libros. La Clavícula de Salomón. El libro mágico del Papa Honorio. El libro del dragón rojo, mejor conocido como el arte de gobernar los espíritus celestes, etéreos, terrenales e infernales. La Démonomamie. El necronomicón. Finalmente, la Kabalah”.
“tienes seis días y seis noches”, finalizó…

Siete dias, Siete noches
Las palabras pasaban una tras una, parecía que la noche era interminable y los días eran eternos, la casa estaba iluminada por la única y pavorosa vela que no se inmutaba a las respiraciones de los mortales ni a los soplos de la calle, solo un ligero golpe de hoja hacia que flaqueara en su llama.
Así pasaban los dragones rojos alrededor de mi cabeza. Tejiendo conjuros letra por letra en la inmensidad del cuarto. El olor a las páginas rancias y a dedos húmedos comenzaba marearme. Algo que me recordaba que uno debía evitar lamerse los dedos después pasar las paginas del libro de un mago, pues siempre las rociaban con polvo de mandrágora para evitar los tontos y curiosos supieran sus secretos.
Pero eran horas de incienso y marihuana, y la mandrágora esa simplemente un trago más de un coctel de palabras enredadas y conjuros inocentes, y otros no tanto. Pase desde los hechizos y conjuros para encantar rebaños, pasando por los embrujos para destruir sembradíos completos, convertir el agua en sangre, esas tonterías de ilusionistas y malvados. También están maldiciones malintencionadas, de las supuraciones de la piel para los traicioneros, los vómitos interminables para los mentirosos, la caída del cabello para las mujeres lujuriosas, y provocar el suicidio a los enemigos.
Pero esas, esas cosas son las que menos importaban. Las artes de la alquimia, los conjuros, las cartumancia, la necromacia, a adivinación, la gemología, la convocatoria de espíritus poderosos y almas necesarias, eso no tenia importancia.
Sólo buscaba una sola cosa. Como provocar el fuego a voluntad…

Sandra decía que el universo es el equilibrio.


Soy la luz de las Estrellas
que parpadea en lo alto
brillando diamantina
en el cielo de ébano.
Soy la amiga del marinero
y la búsqueda del
astrónomo;
la sábana gloriosa de nuestra Madre
y su
invitada.

Pero yo soy, también,
algo más profundo y aún más
cosas
(casi olvidadas pero escritas en la tradición).
Por ello, llámame y
desea que esté cerca de ti,
seduciéndote desde la ventana
desde donde me
miras,
trayéndome tus deseos y tus ilusiones más honestas,
tus fantasías
apasionadas o tu fuego inquieto.

Dámelos a mí con una ferviente
petición
y yo los haré arder hasta que den fruto.

Después de múltiples intentos, una hoja me dio la clave. Con el dedo tome la llama de la vela, la que pronto se expandió en toda mi mano. La llama quemó los vellos de la mano y el olor a chamuscado invadió toda la casa. Sandra apareció de la nada, bañada de sudores hediondos. Su blanca vestidura parecía más bien una túnica gris cenicienta. Su mano huesuda tocaba mi cabeza y me decía. Concentra tus demonios en la palma, concentra sus dolores y tus placeres, concentra la paz que no consigues, concentra tu alma en la palma. Eres uno y muy poderoso hombre, busca el equilibrio, busca el equilibrio.
Nathaniel apareció de la nada, y con la mano siniestra tocó mi cabeza y recitó vehementemente las palabras del Credo hacia atrás tres veces, luego hacia delante. Bañó mi frente de agua bendita. Sandra y Nathaniel, soplaron mis ojos. Y una bola de fuego se formó en mi mano y en unos segundos estalló para bañar la habitación de luz…

Al despertar estaba Maria formando un escándalo de padre y señor nuestro.
El olor a humo y a hierbas curtía el ambiente. Para eso Maria estaba abriendo las ventanas. Para sacar el olor a rancio y sudado de la habitación. “ni en una fiesta coño… usted hace tanto desastre. ¿Me puede explicar?”. Negué con la cabeza…

Las dudas
Era domingo, y tuve la necesidad de ir a ver a Nathaniel. Al entrar a la iglesia, encontré al joven cura ofreciendo la misa. Y en pleno sermón se detuvo a mirarme y sonreír. Y dijo estas palabras:
“De perseguidos, de negados, de rechazados, de mentirosos y asesinos se le califica a los que disienten. De disentir podemos decir muchas cosas, y de eso podemos hablar muchas veces. Venezuela es un país lleno de hombres y mujeres que por disentir perdieron la vida, por disentir nunca callaron sus voces y morir por unos ideales, y morir por un futuro que deseaban, y morir por que sus hijos no vivieran en la opresión. Perseguidos llamaban a los que creían que dios estaba en otro lado y fueron quemados en la hoguera. Negados fueron los que pensaban en la ciencia como respuesta a las incógnitas que la fe nunca pudo responder. Mentirosos fueron llamados los que a viva voz escucharon las voces de los Ángeles, de los santos, de su propia conciencia, y lucharon por la libertad de sus pueblos en las guerras para después ser quemados en la pira de los inocentes y justos. De asesinos fueron calificados los muchachos que simplemente aprendieron que la muerte de algunos podía salvar a un pueblo completo. No se trata de creer o no creer. Se trata de ser autentico y ser honesto. Se trata de ser justos con nosotros y nuestra historia. La luz esta cerca”, finalizó…

Siempre lleno de dudas, aún no puedo comprender las palabras de Nathaniel. No puedo entender si se trataba de mi pasión por la brujería y la magia, o por mis labores en el periodismo. Después de unos cuantos tragos de vino, conversamos.

Sandra sirvió el mismo delicioso Te de Coca que acostumbraba servir todas las tardes. Ella decía que era una de las pocas cosas que le habían encantado de Latinoamérica. Después de una mirada contemplativa dijo: “muchacho como has cambiado”.
Eche a reír y me quedé encantado por sus palabras. Con las puntas de los dedos tome la llama de la vela y jugué con ella como si fuera una pequeña metra, la pasé entre los dedos y luego la volví a colocar en su vela.
Ella sonrió… “Recuerda que estas aprendiendo comprender a la naturaleza. Solo eso”. La tarde pasó apaciblemente entre una conversa y otra. Uno tras otros puse los libros sobre su mesa. Duda tras duda le pregunté a la bruja cada una de las anotaciones que tenía en un cuadernito. “las dudas son apenas las preguntas a las respuestas a las cosas que conocerás en un futuro. Yo no voy a responder a ninguna de ellas. Los libros son tuyos”.
Abrí La Clavícula de Salomón y me encontré en hebreo lo siguiente:


“Maldito quien en vano tomará el Nombre de Dios y maldito quien mal empleará las Ciencias y los bienes con los que El nos ha enriquecido. Te pido, hijo mío, que grabes bien en tu memoria todo cuanto te digo, para que no se te borre nunca, o, por lo menos, te mando que si no tuvieses deseo de usar para bien los secretos que te enseño, antes eches al fuego este mi testamento, que abusar del poder que te doy de obligar a los espíritus, pues te advierto que estos ángeles bienhechores, cansados de tus ilícitas demandas, podrían ejecutar para tu desdicha las órdenes del Dios supremo, así corno para la desdicha de todos los que, mal intencionados, abusaren de los Secretos que se me han revelado. De todas formas, hijo mío, no creas en absoluto que no te sea permitido gozar de los bienes y placer que esos espíritus divinos puedan darte; sino al contrario, para ellos es un gran placer el rendir servicio al hombre, mientras éste no abuse en absoluto de su bondad. Por otra parte, hay muchos de esos espíritus que tienen mucha afinidad con el hombre e inclinación hacia él, al haberles destinado Dios sobre todo a la conservación y conducción de las cosas terrenas que están sometidas al poder del hombre”.


Ella sonrió, y con su mano huesuda cerro el libro. “¿Cuando me invitas a almorzar, joven maestro?” dijo…

mayo 11, 2007

Usa Protector Solar

Hay cosas que uno no puede dejar de ver, porque son imagenes que uno carga en la piel. Hay cosas que uno no puede dejar de leer, porque son las palabras que le dan contenido a la vida. Pero hay canciones que uno no puede dejar de escuchar, porque son las canciones que te hicieron, que para bien o para mal, forman parte de nuestra vida. Esto es algo que me mandó Vanesa, y que me hizo recordar que estamos hechos de muchas cosas. Y creo, sólo creo, que casi todas estan aqui... Enjoy it!


abril 19, 2007


5
No estoy hablando de historias imprevisibles o de cosas que pasan por azar. Se trata de hechos que se suceden porque la historia está escrita de alguna manera en algún lado. Precisamente, la historia estaba escrita, en un libro negro, con hojas gastadas, en latín. Así era la forma de encontrarse con el destino en las historias de hadas y en los cuentos de caballeros y criaturas mágicas, pero esta vez no se trata de historias contables, se trata de cómo pasan las cosas, y esto tiene que ver con Leda
Leda llego a mi casa a las tres de la tarde. Ella fumaba recostada en el poste de luz, con el violín descuidadamente puesto en el suelo, como si no le importara en lo mas mínimo que una de las piezas de madera más valiosas de este país estuviese tratada con el desdeño de esta virtuosa dama y sus dedos.
Tenía unas licras a media pierna, una camisa blanca que lucía entre abierta, pero bajo ella tenía una franelilla roja que entrevisteaba sus senos que podía ver desde mi ventana. Su cabello, como de costumbre estaba amarrado con media cola. La muñequera negra con la estrella roja.
Cuando me asomo a la ventana tira el cigarro al suelo y con sus zapatillas deportivas lo apaga majestuosamente y saluda con la mano. Era ella, indiscutiblemente era ella. Tomé las llaves de la mesa de la sala mientras Maria entendió que era hora de irse, no sin antes echarme una bendición sobre la cabeza. Me santigüe como era la costumbre, porque esta vieja sigue siendo mi madre después de tantos años sin necesidad de haberme parido. “Abre los ojos, negro, ten fe en ti… La niña te ama, pero no sabe que hacer, Es solo parte del sacrificio que debes hacer”. Y nos acompañamos por las escaleras tres pisos abajo, a despedirme de ella y recibir a mi amiga que llegaba de la calle.
Cuando salimos a la calle, un leve viento levanto su cabello mientras tomaba el violín del suelo, se subió los lentes y se entregó con un beso a la tarde.


Estuve sentado en la ventana de la casa. Ella llegó con unos cigarros, encendió ambos y me paso uno. Me miró intensamente. Me tomó de la mano.
- ¿Cómo has estado?
- Digamos que bien, que te puedo decir. Exceso de trabajo. Exceso de muchas cosas.
- Si te conozco.
- ¿Tu?
- Igual, tocando de allá para acá. Como siempre en las mías. Con la última gira he tenido que dejar la universidad por un rato, no creo que sea mucho. Creo que el próximo semestre, si no sale nada raro, seguiré con lo mío de nuevo.
- Si eso me dijiste la vez pasada…
- Ah, negro siempre regañándome. ¿y qué es eso?

Miró el anillo y se rió. Le dije que era mi amuleto, mi protección. Ella se subió la franela y se volteó para mostrarme su tatuaje en la parte baja de la espalda: Queen. “Te gusta”, preguntó con una sonrisa en la cara. Húmedo puse el dedo en la boca del fénix, y asentí con la cabeza. “Un fénix o un cisne” pregunté yo, y puso cara de cierta duda.
La tomé por la cadera y la lleve a mis piernas torpemente y la besé. Su camisa blanca dejaba entrever sus pechos ocultos bajo la camisa roja. Mi mano se deslizó debajo de su camisa.

6

Si se supiera que hay entre las sombras seguramente habría los labios rojos de una mujer que aún no sabe qué nombre tiene el silencio. No sé qué tiene sus piernas, sus piernas dóciles, blancas, fuertes, justas, esperanzadoras. Así, sus caderas así, su ombligo así, su vientre claro y fornido así, el camino hacia su pecho, su hermoso pecho, de senos redondos y pequeños, de pezones duros y claros, de esos que sólo comparte la belleza del amor cuando se ama.
Así, así, se puede seguir besando un cuerpo, una espalda pecosa, una espalda tatuada con nuestra primera cadena entre nosotros dos, nuestro primer vínculo entre los poetas que tanto leímos, entre los labios que entrecruzamos cuando éramos jóvenes, entre los cafés y las palabras perdidas entre besos. No, no puedo llamar a esto sexo, ni amor, ni nada que se parezca a los usos canrnales de la piel, esto es una forma desfigurada del destino. Sólo somos ella, yo, y la energía del universo. Sólo eso.
Su sudor, si es su sudor, que de dulce nada, de salado, de repente, de su olor, de la sábana sudada de todo de lo que pareciera el sexo, de todo lo que pareciera el placer, de todo eso que no sé como se llama. De hecho, también esta el temblor, esta el frío que hay en el ambiente, de la luz que existe alrededor gracias a la media luna, a sus pies, a sus no sé qué realmente como se llama.
Su brazo, después de abrazarla, fue simplemente una forma de saber que había algo que me hiciera calla para toda la vida, dejar las palabras y comenzar con la nueva vida. Pero el mundo no da vueltas para el lado que uno desea. Todo está escrito en las estrellas. Y eso sólo lo puede hacer un visionario del destino.


Me despertó la música. La vi sentada en el suelo con las partituras regadas por todo el suelo. Y con interés en un de ellas, sus dedos estaban sobre el violín simulando notas una y otra vez. Tenía la camisa blanca, sólo eso.
Me senté frente a ella a ver que leía. No tenía nombre por ningún lado y no me parecía nada conocido. “¿y eso?”, pregunte. “es algo que estoy tratando de escribir, pero no convence”. Le pedí que lo tocara. Ella comenzó cerrando los ojos a tocar.
Una luz comenzó a salir de las rendijas de la nevera, y de golpe estalló la puerta de la nevera, y un vendaval nos envolvió a ambos. “Qué es esto”, preguntó ella con rostro de terror. Me acerqué a la nevera y el estuche ya no estaba, solo un ave negra de cuello elegante y con las alas extendidas. El ave emanaba una luz tremenda. No me quedó otra de sacar el ave de la nevera y colocarlo sobre la mesa de noche. Ella acurrucada en un mueble, veía con gran asombro lo que ocurría.

- dime que es un juego negro, que no tiene nada que ver con lo que estoy pensando.
- Si, es lo que estas pensando.
- Como es que siempre es lo mismo, siempre tienes una cosa extraña en tu vida, siempre tienes una sorpresa, una cosa que no se que es que temina haciendo correr a cualquiera.
- Porque así son las cosas Leda porque así son las cosas.

De repente recordé las líneas en latín que leí en casa de Sandra: “Sólo el cantar de la tristeza de una doncella puede dar vida al ave negra de la muerte solar. Sólo el canto del ave, puede acabar con la noche que cubre su corazón, pero el sacrificio de ambos sea justo con el dolor y el renacimiento de un alma”.
Las palabras se me quedaron en la garganta. Y empece a hablar solo:
- ¡cierto!, sólo el cantar, pero no es un cantar porque la clave está en la musica, es algo tocado por ella. Pero lo de doncella…
- Marco…
- ¿Qué?
- Que es esto…
- Por lo que entiendo tu eres la doncella que despertaría al cisne y por lo que puedo entender tu eres la del sacrificio…
- Negro no puedo entender como es que siempre te rodea algo extraño, siempre es algo que yo no puedo entender, siempre es… usssssh, ¡UNA MALDICION!
- Pero lo que no entiendo es que tiene que ver con nosotros dos, porque según Nathaniel, debería morir el cisne para romper la profecía la daga…
- COÑO MARCO ESCUCHAME… NO ENTIENDES QUE NO ENTIENDO QUE ESTA PASANDO…
- Leda toma la daga y mata al cisne que es lo único que puede romper la profecía…
- CUAL PROFECÍA SI YO NO ENTIENDO ABSOLUTAMENTE NADA.

Leda dio un manotazo y soltó la daga, que fue a parar directo a mi pecho.

7
Era difícil respirar, de hecho, era casi imposible respirar, sentía que algo caliente corría por mi pecho, y algo frío estaba enterrado en mi pecho. Ella con sus manos no sabia que hacer, no sabia si sacar la daga o si dejarla en su sitio. En una de esas la tomo fuerte con sus manos y la sacó de un tirón. “Te voy a llevar a un barrio adentro, no sé a donde”. Tomo las llaves de mi carro, con su camisa blanca apretó mi herida y a duras penas me llevó al carro.
Al llegar al modulo de barrio a dentro. Tuvimos que arrastrarnos hasta la puerta y tocar la puerta azul como seis veces para que nos atendieran. Salio un negro como de dos metros y medio que con acento cubano nos atendió. Al principio no nos quería atender porque era un hecho de sangre pero, luego que le mostramos la daga, miró a leda con cara de miedo. Y nos hizo pasar rápidamente. Me colocaron en la cama… y no recuerdo mucho de lo ocurrido.
Cuando me di cuenta estaba el negro echándome unos ramazos y bañando la herida con un aguardiente barato. “esto no es brujería balurda, muchachita, esto es brujería de la seria…” le dijo a Leda y registrando algun libro y después de unas cuantas llamadas, logró conversar con el jefe de los santeros que le dio cierta orientación”.
De un escritorio lleno de cosas, santos, velas y yo no se cuantas cosas más, sacó un cuerno de caza, de eso que se ven en las películas. “Sabia que algún día sabría para que sirve esto”. Y le lo entregó a Leda el cuerno. “Sóplalo” le dijo, y lo que sonó fue música maravillosa. El cubano se rió. Ella sorprendida le preguntaba que pasaba, y al soplarlo el sólo se escuchó el sonido de un cuerno de caza. Llévalo a casa… dijo. No recuerdo más.

Eran como las 3:43 de la madrugada, lo se porque el reloj del VHS marcaba eso… Leda tocó el cuerno y el cisne cantó.

Como a las cuatro, un poco más… Leda estaba con la cabeza del cisne bañando la herida con un viscoso líquido, creo que era sangre, pero era fría…

Como a las 5 leda estaba acurrucada en el mueble viendo como una luz azul llenaba el cuarto… lloraba y el rimel le corría por las mejillas

Como a las cinco y 30 escuche la puerta… Leda se había ido, como de costumbre colocó una nota bajo el cenicero…


Al despertar, estiré la mano para tomar la nota… La nota decía:
“Es increíble como siempre eres el tipo de las cosas extrañas, de las cosas locas, de las cosas invisibles. Son las cosas contigo. Creo que es por eso es que las cosas contigo son tan puras y tremendas, pero son cosas que yo, después de muchos años no logro entender.
No creas que salgo huyendo de tu vida a cada rato por el miedo que le tengo a las cosas que vivo contigo, le tengo miedo al amor que nos tenemos. Tu eres una de las cosas mas puras que me han pasado en la vida, y a veces me cuesta descubrir que eres tan mundano como cualquiera, pero tan extraño y oculto como ninguno.
Según me dijiste, tenia que matar el cisne. Con eso moje tu herida, era lo que me dijiste. Me dio mucho terror lo que ocurrió después. No entendí definitivamente. Porque era simplemente magia. Esas cosas que tú sólo conoces. Magia de la de verdad…esa misma magia que me hizo postrarme en tus labios una vez y es la que me hace volver siempre.
Vine a verte para mostrarte mi tatuaje y decirte que me iba a Munich a tocar con la orquesta…después de ahí creo que son unas cuantas fechas. Dicen que tocaremos con el Papa, pero hasta que no lo vea no lo sé.
Te amo, es el sacrificio que hago por ti”.

8
Sandra me llamo en ese instante. Como buena adivina, conocía todos los detalles de los sucedido, pero de eso no comentó nada. Me pidió que fuera a la tienda para conversar. Que llevara todas las cosas. Aun no había parado de llorar cuando tranqué.
Era incomprensible que tomara el metro. Pero en un caja llevaba todos los objetos. Al llegar a la casa de Sandra me la encontré con Nathaniel en la sala de estar. Ambos charlaban amenamente pero callaron cuando me vieron llegar. El jesuita se abrió la camisa y me mostró la cicatriz. Yo abrí la mía y me di cuenta que era exactamente igual. “no se sabe si era un fénix o un cisne”, dijo el, y sin mucho que hacer asentí.
Puse le huevo sobre la mesa, la daga y el cuerno que aquel cubano me había dado. Sandra extendió la mano y se la di. Con dos pases me quitó el anillo y me dijo que ya no lo necesitaría más. Ella tomo el huevo y lo coloco de nuevo en si caja de terciopelo y la colocó en un anaquel. El anillo, la daga y el cuerno fueron a parar al mismo lugar.
Arodillate, dijo Nathaniel.
- Hoy aprendiste que la fe no es ciega pero que el amor puede cegar a cualquiera. Sólo el señor tiene la visión clara del universo y sabe que sólo él puede cambiar las cosas.
- Nuestro trabajo como magos – siguió Sandra – es entender el universo, saber el por qué de las cosas. Saber que nada pasa en el universo sin alguna razón. Eso nos diferencia del todos los demás. Entender, comprender e interpretar el universo es nuestra misión.
- El anillo es el símbolo de tus miedos…
- El cuerno es el símbolo del alma libre que necesita salir…
- La daga es el símbolo del equilibrio, puede ser un arma mortal como puede ser de gran ayuda…
- El huevo es el símbolo del futuro…
Me ayudaron a levantarme y en alemán recitaron unos versos al unísono... Lohengrin. La luz entraba sobre la ventana… se fundía con las palabras de los recitantes. La cicatriz en el pecho era solo el comienzo de la paz que tenia.
Al salir de donde Sandra acompañé a Nathaniel a templo. El nazareno estaba tan imponente como siempre. El jesuita me miró y me preguntó qué me pasaba. Negué con la cabeza alegando cansancio. “Ella va a volver. El secreto esta en las palabras”.

abril 15, 2007

Cum Fell the Noise

De las cosas raras que he encontrado buscando música, encontre esta cosa de aqui. Esta es una banda que se llama Slade, es una banda inglesa buenisima que escuche alguna vez en la vida... Pues, les explico: esta canción que conocemos de otra banda llamada Quiet Riot es de estos tipos. Lo que pasa es que esta version le falta algo... Algo que le puso Quiet Riot. Ahi se las pongo a ver que pasa.

Slade




Quiet Riot

marzo 24, 2007

marzo 14, 2007


Lo sé, Leda se ha convertido en una de las esperas más largas desde la segunda parte del Imperio Contrataca, pero es que se ha convertido en un duro hueso para roer el fulano cuento. Creo que he comenzado unas cuantas veces, y que seguramente hay unas cuantas partes que ya están listas, pero otras están más flojas que una lata de porquería… por no decir mierda.
El asunto es que cuando uno está teniendo una vida normal y corriente como una persona viva, normal y corriente, es muy difícil tener atendida una vida de escritor como uno desearía. Por suerte la vida mundana esta dando sus frutos y en especial dinero, que eso es lo que todos deseamos, pero no tenemos.
Pues bien, tengo el gusto de anunciarles que las cosas están avanzando con Leda y con otros cuentos que tienen que ver con Sandra, mi bruja particular. Ha estado por estos lados por estos días y me ha dejado algunas cosas para estudiar…
Leda esta cerca… más de lo que imaginan…
No quiero defraudarlos con mis historias balurdas de cualquiercosa…